US Open de Golf: su historia y todo lo que necesitas saber sobre el major más exigente
Hay un torneo en el calendario donde los mejores del mundo sufren exactamente igual que tú y yo en un mal día en el campo. Se llama US Open y es, sin discusión, el major más exigente del planeta.
Llega cada junio y he de confesar que tiene algo de perversamente satisfactorio verlos sufrir en esos dificilísimos campos.
Porque si nosotros pagamos un greenfee y sufrimos lo nuestro, qué menos que verlos sufrir a ellos, que para eso cobran lo que cobran.
Más de 125 ediciones, escenarios míticos y momentos que se quedan grabados en la retina para siempre. Una cita que no te puedes perder.
He estado haciendo averiguaciones… ya sabes… Y hoy comparto contigo lo que he encontrado acerca de la historia, las ediciones memorables, su espíritu, los campos más emblemáticos, los ganadores e incluso te voy a decir cómo puedes clasificarte para jugarlo… ¿Te apetece? ¡Vamos con ello!

La historia del US Open
Vamos por el principio. Todo empezó de forma modesta, como suelen empezar las grandes cosas. Corría el año 1895 y la USGA (United States Golf Association), fundada apenas un año antes, organizó el primer US Open en el Newport Country Club de Rhode Island. El campo tenía solo 9 hoyos, los participantes eran once —once, sí, lo has leído bien— y el ganador fue un joven profesional inglés recién llegado a Estados Unidos llamado Horace Rawlins, que cobró 150 dólares de premio, supongo que una pasta para la época, pero hoy el premio para el ganador supera los 4 millones, que no está nada mal…
Durante las primeras décadas el torneo fue dominado, como cabía esperar, por emigrantes británicos, los profesionales que cruzaban el charco buscando oportunidades. Pero todo cambió en 1913 con un momento espectacular que marcaría para siempre la historia del golf americano. Francis Ouimet, un joven aficionado de 20 años, ex caddie, que vivía literalmente enfrente del campo donde se disputaba el torneo, The Country Club en Brookline (Massachusetts), derrotó a los grandes favoritos británicos Harry Vardon y Ted Ray en un desenlace emocionante que ha pasado a la historia. Un amateur, hijo de un trabajador, le ganó a los mejores del mundo. Por fin Estados Unidos ganaba al Reino Unido. Una historia que tenía todos los ingredientes para ser llevada a la gran pantalla y así se estrenó en 2005 la película “The Greatest Game Ever Played “ (también traducida como Juego de Honor). Te recomiendo leer mi reseña de la película.
A partir de ahí el golf dejó de ser deporte de élite en Estados Unidos y el número de campos y jugadores empezó a crecer de forma importante.
Pero continuemos con la historia: lo largo del siglo XX, el US Open fue construyendo su leyenda a base de campeones extraordinarios. Bobby Jones, quien ganó cuatro veces entre 1923 y 1930 (y en 1930 completó el Grand Slam, los cuatro majors de la época en un mismo año, proeza no repetida hasta hoy), fue el primer gran ídolo americano. En mi artículo Augusta National. Origen de un Mito te contaba sobre Jones y su gran creación: Augusta National.
Luego vino la era de Ben Hogan, que acumuló cuatro títulos entre 1948 y 1953, incluyendo su victoria en Merion en 1950, solo 16 meses después de un accidente de tráfico que casi le cuesta la vida. Si buscas una historia de superhéroes del golf, la de Hogan en el US Open de 1950 no tiene rival.
Jack Nicklaus igualó los cuatro títulos de Jones y Hogan entre 1962 y 1980, y Tiger Woods, el último gran dominador del torneo, sumó tres entre 2000 y 2008. De 2000, en Pebble Beach, hablaremos en el apartado de momentos memorables, porque merece capítulo propio.
Por cierto: desde 1898 hasta 1964 el campeonato se jugó a 72 hoyos, pero no en cuatro días como sucede ahora, sino que el sábado se jugaba como jornada final 36 hoyos. (supongo que irían a un ritmo de juego mas rápido que el actual…) Fue en 1965 cuando se establecieron cuatro días de competición.
Acerca del trofeo
Se trata de una copa de plata de ley de casi medio metro y 4 kg de peso. La fabricó en 1895 la empresa Gorham Company, el mejor orfebre americano de la época. En la tapa lleva una figura femenina alada que representa a Victoria, la diosa de la victoria y en la base se graban los nombres de todos los campeones.
El trofeo original se destruyó en 1946 en un incendio en el club de Lloyd Mangrum. La USGA encargó una réplica fiel del original
Según la tradición, el campeón recibe el trofeo y puede conservarlo durante un año completo. Antes del siguiente U.S. Open debe devolverlo a la USGA. Cuando lo devuelve recibe una réplica permanente ligeramente más pequeña (aproximadamente el 90 % del tamaño original)
Algunas ediciones especiales y momentos memorables
Ouimet, 1913 (The Country Club). Ya lo he contado arriba, pero no me canso de repetirlo. Un chaval de 20 años que había sido caddie y vivía al lado del campo le gana a los mejores del planeta. 100% sueño americano hecho realidad.
Ben Hogan, 1950 (Merion). Dieciséis meses después de que un autobús lo aplastara en una carretera de Texas, Hogan ganó su segundo US Open. Con las piernas vendadas y un bote de aspirinas en el bolsillo, llegó al hoyo 18 del último día necesitando un par para forzar el desempate. Sacó el hierro 1 desde 213 metros y dejó la bola a 12 metros del hoyo. Dos putts para el par, y al día siguiente ganó el playoff.
Por cierto, y hablando del hierro 1, ¿conoces el chiste que se atribuye a Lee Treviño? Dice:
«¿Sabes por qué el hierro 1 es el palo más seguro durante una tormenta eléctrica?»
«Porque ni Dios puede golpearlo.»
Johnny Miller, 1973 (Oakmont). La ronda final más baja de la historia del US Open hasta ese momento: un 63 el domingo que le dio el título. Oakmont, el campo más difícil de Estados Unidos. Ocho birdies, cero bogeys. Aún se habla de esa ronda como una de las mejores de la historia del golf.
Tom Watson vs. Nicklaus, 1982 (Pebble Beach). El hoyo 17 es un par 3. Watson falla el green con el hierro 2 y acaba en el rough. Desde ahí, con Nicklaus ya sentado en la oficina de recogida de tarjetas creyendo que ha ganado, Watson chipea directamente al hoyo y emboca para birdie. La cara de Jack lo dijo todo. Watson añadió otro birdie en el 18 y ganó por dos golpes.
Payne Stewart, 1999 (Pinehurst). El putt final del hoyo 18. La imagen con el brazo en alto y el puño cerrado se convirtió en un icono. Cuatro meses después, el 25 de octubre, Stewart murió a los 42 años en un accidente de avión.
Tiger Woods, 2000 (Pebble Beach). Quince golpes de ventaja al segundo clasificado. En el campo más difícil del mundo cuando la USGA lo prepara a su manera. Tiger tenía 24 años. En segundo lugar, empatados, quedaron Ernie Els y nuestro querido Miguel Ángel Jiménez, el “picha”. El récord de 15 golpes de ventaja en un major sigue en pie.
Tiger Woods, 2008 (Torrey Pines). Ganó con el ligamento de la rodilla izquierda roto y dos fracturas en la tibia izquierda. En un desempate de 18 hoyos que se prolongó a la muerte súbita (91 hoyos en total en cinco días). Jugó en contra las recomendaciones de los médicos. Nadie sabía la magnitud de las lesiones hasta dos días después, cuando Tiger anunció que se operaba y perdía el resto de temporada. Solo Tiger…
Jon Rahm, 2021 (Torrey Pines). El único español en ganar el US Open. El vasco que salió de Barrika para conquistar el golf mundial ganó con un impresionante putt de seis metros en el 18 del domingo.
El espíritu que caracteriza el US Open
El US Open no es como los otros majors. El Masters tiene la exclusividad de Augusta, el British Open tiene la historia de los links escoceses y el origen del golf, el PGA Championship tiene su propio sabor americano. Pero el US Open tiene una seña de identidad única: da igual quién seas, el campo te va a doler.
La USGA, el organismo que lo organiza tiene una filosofía muy clara: el campo debe ser tan difícil que hacer el par es un buen resultado. No hablamos de hacer birdies. Hablamos de que acabar en par sea algo de lo que sentirse orgulloso. En el resto del circuito, los profesionales hacen 20 bajo par en un fin de semana casi sin despeinarse. En el US Open, el ganador suele acabar con una puntuación más cercana al par, y en ocasiones, incluso por encima.
¿Cómo lo consiguen? La USGA trabaja durante meses antes del torneo en estas cuatro áreas:
- El rough: brutal. Si te sales de la calle en el US Open, ponte a rezar. El rough se deja crecer a una altura que convierte cualquier golpe de recuperación en un golpe heroico.
- Los greenes. Rápidos, con pendientes imposibles y firmeza máxima.
- La longitud del campo. Los campos se preparan al máximo de su distancia, superando habitualmente los ¡7.200 metros!
- Las calles estrechas. Llegar a la calle no es opcional en el US Open, es obligatorio si quieres estar en el top.
Todo esto convierte al US Open en el torneo donde la precisión manda por encima de la potencia. Dicen que es el más «justo» de los majors en ese sentido: no gana el que más lejos pega, gana el que mejor controla cada golpe bajo una presión brutal.
Campos en los que se juega: los templos del US Open
El US Open rota entre los grandes campos de Estados Unidos, aunque hay una serie de «campos fijos» a los que vuelve regularmente. Algunos de los más frecuentados son:
- Oakmont Country Club (Pensilvania). El campo que más veces ha acogido el US Open: 10 ediciones, la última en 2025. Famoso por sus greenes imposibles (los más rápidos del circuito), sus bunkers «Church Pews» (o bancos de iglesia) y su filosofía de no perdonar ni un solo error.
- Pebble Beach Golf Links (California). El más fotogénico de todos, con el Pacífico como telón de fondo. Ha acogido seis ediciones. Curioso dato: es un campo público, cualquiera puede jugar en él pagando el precio del greenfee correspondiente (a la altura de su nivel…).
- Pinehurst No. 2 (Carolina del Norte). Cuatro ediciones ya, y muchas más por venir. Los greenes en flan (la bola que no entra exactamente por el centro rueda por los laterales hacia el rough) son su marca de identidad. No tiene rough convencional desde 2010: lo sustituyeron por arena compacta y vegetación autóctona, lo que paradójicamente lo hace aún más difícil.
- Winged Foot Golf Club (Nueva York). Cinco ediciones. En 2006, con una de las preparaciones más brutales de la historia, Geoff Ogilvy ganó con +5. Sí, cinco sobre par. El campo ganó esa semana.
- Shinnecock Hills (Nueva York). Uno de los campos más históricos y bellos, con vistas a la bahía y fundado en 1891. Es uno de los cinco clubs fundadores de la USGA. Acoge el próximo US Open de 2026.
Cómo clasificarse para el US Open
¿Qué te parece todo esto? ¿Te motiva el reto? ¿Dispuesto para el sufrimiento? Bueno, aquí viene la parte que nos puede hace soñar a los aficionados, porque el US Open, fiel a su nombre, es el major más «abierto» de todos. Técnicamente, cualquier jugador con un hándicap inferior a 0.4 (ya se nos está poniendo complicado…) puede presentarse e intentar clasificarse. Digo «intentar» porque el camino es largo y duro.
1. Exenciones directas (jugadores totalmente exentos de pasar por la fase de clasificación). Alrededor de 80-85 de los 156 participantes entran sin pasar por clasificatorias: son los ganadores del US Open en los últimos diez años, ganadores de cualquier otro major en los últimos cinco años, los 60 primeros del Ranking Mundial en fechas determinadas, ganadores del US Amateur reciente, y ganadores de torneos importantes del European Tour, Asian Tour y otros circuitos reconocidos.
2. Clasificación local (Local Qualifying). Se trata del primer filtro. Se celebran aproximadamente 110 eventos de 18 hoyos en campos de todo Estados Unidos y Canadá. Miles de jugadores, profesionales y amateurs, compiten para avanzar a la siguiente fase. Si tu hándicap es 0.4 o mejor, puedes inscribirte. Es el «Sueño Americano del golf».
3. Clasificación final (Final Qualifying, el «Día más Largo del Golf»). 36 hoyos en un solo día, en unas 12-15 sedes repartidas por todo el mundo (incluidas Inglaterra, Japón y otros países). Aquí se juegan las últimas plazas del campo (en torno a 50 plazas).
Para que te hagas una idea del nivel de exigencia: en 2025 la USGA recibió más de 10.000 inscripciones para clasificatorias. De todas ellas, solo 156 juegan el torneo.
Ganadores del US Open: los nombres que hacen historia
Aqui hay que citar si o si a los grandes: cuatro tetracampeones que han marcado para siempre el palmarés del torneo:
- Willie Anderson (1901, 1903, 1904, 1905): el único en ganar tres consecutivos. Inmigrante escocés, fue el primer gran dominador del torneo.
- Bobby Jones (1923, 1926, 1929, 1930): el mejor aficionado de la historia, que nunca se hizo profesional y se retiró a los 28 años con cuatro US Opens en el bolsillo.
- Ben Hogan (1948, 1950, 1951, 1953): la dureza personificada. Ganó su segundo título tras casi morir en un accidente de tráfico.
- Jack Nicklaus (1962, 1967, 1972, 1980): el Oso de Oro, 18 majors en total, cuatro de ellos en el US Open.
Y con tres victorias: Hale Irwin (1974, 1979, 1990) y Tiger Woods (2000, 2002, 2008).
Bueno, ¿y qué hay de lo nuestro?, de los españoles?
Como comentaba, aquí Jon Rahm merece mención especial, único ganador español. Te muestro otros muy meritorios resultados.
| Jugador | Mejor resultado | Año |
| Jon Rahm 🇪🇸 | 🏆 Ganador | 2021 |
| Miguel Ángel Jiménez | 2º (empatado con Els) | 2000 |
| Sergio García | 3º (empatado) | 2005 |
| Seve Ballesteros | 3º | 1987 |
| José María Olazábal | T8 | 1990 y 1991 |
| Rafa Cabrera Bello | T23 | 2020 |
Cabe mencionar que el US Open se le resistió a Seve durante toda su carrera. Lo tenía todo para ganarlo, pero nunca acabó de cuajar.
Aquí te recuerdo los campeones recientes:
| Año | Campeón | Campo |
| 2021 | Jon Rahm 🇪🇸 | Torrey Pines |
| 2022 | Matt Fitzpatrick | The Country Club |
| 2023 | Wyndham Clark | Los Angeles CC |
| 2024 | Bryson DeChambeau | Pinehurst No. 2 |
| 2025 | J.J. Spaun | Oakmont |
Y por si te has quedado con ganas de más en esta página de la USGA puedes ver todos los resultados de la historia.
¡US Open 2026 a la vista!: Shinnecock Hills.
El campo Shinnecock Hills acoge el US Open por sexta vez. Con estilo de links, bunkers en abundancia y vistas a la bahía de Southampton, es uno de los campos más exigentes y bellos de Estados Unidos. En 2018 el ganador acabó con +1, lo que da una idea de lo que puede deparar esta edición.
Parece que uno de los grandes protagonistas mediáticos va a ser Scottie Scheffler, que tiene la oportunidad de completar el Grand Slam si consiguiera ganar este US Open.
¿Qué españoles vamos a ver en Shinnecock Hills?
- Jon Rahm — exento de pasar por la fase de clasificación como campeón del US Open 2021 (exención de 10 años). Llega en un estado de forma excelente: subcampeón del PGA Championship 2026 y segundo también el pasado domingo en el LIV Golf Andalucía en Valderrama, donde firmó la mejor tarjeta del día con un 67 (-4). Se quedó a solo dos golpes de su compañero Tyrrell Hatton. Viene con rabia y con ganas. El gran favorito español y uno de los candidatos al título.
- David Puig — se ganó la plaza con su top 20 en el PGA Championship, sumando los puntos suficientes para colarse entre los 60 mejores del Ranking Mundial. También estuvo en Valderrama la semana pasada compitiendo en el LIV Golf Andalucía. Llega a Shinnecock con rodaje reciente y en el mejor momento de su carrera.
- Rocco Repetto y Ángel Hidalgo — los malagueños lograron dos de las siete plazas en juego en la clasificación final de Walton Heath. Son dos nombres nuevos de la Armada que llegan por la puerta grande de la clasificación.
Las ausencias notables en la parte española: Sergio García, José Luis Ballester y Eugenio López Chacarra que no consiguieron billete en la clasificación final de Dallas.
Ahora sí. Ya estamos listos para disfrutar de una nueva edición del US Open del 18 al 21 de junio 2026. ¡Apúntalo en tu agenda!
© Golfista curioso 2026
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