Severiano Ballesteros. Autobiografía: Seve contado por Seve
Tenía ganas de leer este libro. Ya lo he terminado. Si, las 412 páginas.
Severiano Ballesteros es uno de esos personajes sobre los que casi todo aficionado al golf tiene una opinión. Genial, carismático, imaginativo, apasionado, competitivo. Pero también vehemente, obstinado y, en no pocas ocasiones, controvertido. Probablemente el mejor golfista español de la historia y, desde luego, uno de los personajes más importantes que ha dado el golf europeo.
Así que tenía curiosidad por leer la autobiografía de Seve Ballesteros. No tanto para saber qué ganó Seve, dónde ganó sus cinco majors o cómo contribuyó a transformar la Ryder Cup, sino para intentar conocer algo mejor al personaje. Y, sobre todo, para conocerlo a través de alguien que sabía bastante de él: el propio Seve.

Conviene dejarlo claro desde el principio: este no es un libro objetivo. Ni pretende serlo. Es una autobiografía y, por tanto, lo que encontramos en sus páginas es la vida de Severiano Ballesteros tal y como él la recuerda, la interpreta y quería contarla cuando la escribió.
El libro vio la luz en 2007, el mismo año en que Ballesteros anunció oficialmente su retirada del golf profesional y apenas un año antes de que le fuera diagnosticado el tumor cerebral que acabaría provocando su muerte en 2011.
Curiosamente (y ya creo que es significativo…) la primera edición que se publicó fue en inglés: «Seve: The Official Autobiography» en agosto de 2007 y la edición española posteriormente en febrero de 2008,
Seve pasa revista a su vida a lo largo de 50 capítulos. La mayoría están dedicados a su carrera deportiva y solo unos pocos entran realmente en su vida privada.
Tres buenas cartas de recomendación
A modo de prólogo comienza con tres breves textos firmados nada menos que por Gary Player, Arnold Palmer y Jack Nicklaus. ¡Casi nada! Los tres hablan de Seve con cariño, admiración y enorme respeto, reconociendo tanto al jugador como su contribución al golf.
Vamos, lo que se dice tres buenas cartas de recomendación.
Después de ellas, Seve toma la palabra y lo hace fundamentalmente para hablar de golf.
¿Qué nos cuenta?
Los primeros capítulos son probablemente los más personales y también algunos de los más entrañables.
Seve recuerda su infancia en Pedreña, en una familia humilde, los trabajos junto a sus hermanos en las labores del campo y la ganadería, sus juegos, no siempre exentos de peleas, y sus primeros contactos con aquel campo de golf que tenía tan cerca y que, sin embargo, pertenecía a un mundo social enormemente alejado del suyo.
Cuenta sus comienzos como caddie para conseguir algún dinerillo, sus famosas incursiones nocturnas en el campo para practicar y sus no siempre fáciles relaciones con algunos jugadores y responsables del club.
Aparece también su tío Ramón Sota, el mejor profesional español de su época y una referencia inevitable para aquel muchacho que empezaba a imaginar que podía ganarse la vida jugando al golf.
Y aparecen también personajes menos conocidos pero fundamentales, como el doctor César Campuzano, que le ayudó económicamente a sufragar los gastos de sus primeros viajes a los torneos.
Por cierto, que Seve quiere recordar también la propuesta que Emilio Botín (quien por cierto contaba en ocasiones con el padre de Seve como caddie) para ayudarle financieramente. Le pagaba los gastos de viaje a cambio del 75% de los futuros premios. Los banqueros, ya se sabe… Seve la rechazó.
A partir de ahí el libro va siguiendo de manera bastante cronológica su carrera. Los primeros viajes al extranjero, su rápida progresión, su especial relación con Gran Bretaña, donde pronto empezó a ser reconocido, y finalmente la llegada de las grandes victorias.
El Open de 1979 marca evidentemente un antes y un después y, desde ese momento, Masters, Opens, Ryder Cups y grandes torneos ocupan buena parte de las páginas.
Hay también un aspecto menos conocido al que el libro permite asomarse: sus problemas de espalda. Al parecer provenían de una caída sufrida cuando tenía unos 14 años mientras practicaba boxeo, deporte al que era muy aficionado. Aquella lesión terminó pasándole una factura enorme muchos años después. Hacia 1993 y 1994 los dolores llegaron a ser, según relata, prácticamente insoportables y condicionaron seriamente su capacidad para competir. Lo curioso es que durante aquellos años apenas quiso hablar públicamente de ello.
Pero el libro no es simplemente una sucesión de victorias contadas con detalles.
Y ahí es donde cobra más interés.
La versión de Seve
Hay una advertencia que conviene hacer antes de leer cualquier autobiografía: estamos escuchando a una sola de las partes.
Seve no se limita a recordar sus éxitos. Dedica bastante espacio a explicar sus numerosos enfrentamientos a lo largo de su carrera: con responsables del Circuito Europeo (del que siempre pretendió que evolucionara y creciera al nivel del Circuito Americano), con la Federación, con el Club de Golf de Pedreña (al que califica de Territorio Comanche), con dirigentes, con organizadores, con algunos jugadores y con diferentes responsables de la Ryder Cup.
Y los explica con detalle. A veces, incluso, con mucho detalle.
Conforme avanzaba en la lectura tuve en varios momentos una sensación curiosa: que una de las razones para escribir el libro había sido precisamente dejar constancia de su versión de algunas de aquellas viejas batallas.
Seve explica qué ocurrió, qué hizo, qué hicieron los demás y por qué actuó como actuó.
Siempre con la profunda convicción de tener la razón. De hecho, algunas de las batallas que emprendió terminaron provocando cambios importantes en el golf profesional.
Un buen ejemplo es su enfrentamiento con el Circuito Europeo por los fijos que debían cobrar los jugadores famosos por participar en determinados torneos. Seve defendía que si una gran figura atraía público, patrocinadores y televisión, debía recibir una compensación por su presencia. La disputa llegó a ser tan importante que afectó incluso a su participación en la Ryder Cup de 1981.
Vista desde hoy, la polémica resulta especialmente curiosa. Décadas después, el valor económico de la presencia de las grandes estrellas se ha convertido en una cuestión central del golf profesional y la aparición de LIV Golf ha llevado ese principio hasta extremos que entonces habrían resultado difíciles de imaginar. Posiblemente parte de lo que han conseguido los actuales jugadores se lo deban a Seve.
Hay otro agravio que aparece repetidamente en el libro y que parece haberle dolido especialmente: la sensación de no haber recibido en España el reconocimiento que consideraba merecer. Seve contrapone con frecuencia esa actitud a la que encontró en Gran Bretaña, donde desde muy pronto fue admirado y tratado como una auténtica estrella. Y, como en otras de sus batallas, cuesta no concederle al menos una buena parte de razón. Apunta: “Ninguno de mis cinco grandes torneos y de mis cinco campeonatos mundiales fue visto por los españoles en televisión”.
Quizá por eso determinadas críticas, desencuentros con la Federación o conflictos con su propio club de Pedreña aparecen en el libro con una carga especialmente personal.
Seve a través de su descripción de los conflictos termina mostrando su carácter.
Su entusiasmo, su orgullo, su enorme confianza, su obstinación y su vehemencia se vislumbran continuamente en las páginas.
Y surge inevitablemente una duda: ¿fue aquella personalidad la que le ocasionó muchos de sus conflictos o fue precisamente la que le permitió convertirse en Severiano Ballesteros?
Pues, probablemente las dos cosas.
Mucho golf, menos intimidad
Su vida personal está presente en el libro, pero ocupa claramente un segundo plano frente al golf. Incluso cuando aparecen problemas familiares o momentos complicados, el relato vuelve pronto a los torneos, los jugadores, los viajes o sus relaciones con las instituciones.
Como autobiografía personal puede dejar algunas preguntas sin responder. Pero como relato desde dentro de la vida de uno de los grandes golfistas europeos resulta muy interesante.
Seve cuenta cómo vivía los torneos, cómo veía a sus rivales, cómo afrontaba determinadas situaciones y cómo funcionaba aquel circuito profesional que durante sus años de carrera cambió radicalmente.
Aquí vemos un resumen visual de su palmarés. Sin duda impresionante.

La Ryder desde dentro
Hay una parte del libro que merece una mención especial: la Ryder Cup.
Ocupa varios capítulos y muchas páginas y, para un aficionado al golf, constituye probablemente uno de sus mayores atractivos.
No porque Seve nos cuente quién ganó cada edición sino porque él estuvo allí dentro.
La vivió como jugador, como líder indiscutible del equipo europeo y finalmente como capitán. Habla de las elecciones de jugadores, de los emparejamientos, de las estrategias, de la preparación, de las relaciones dentro del equipo y de los problemas que normalmente el espectador no llega a conocer.
Y naturalmente dedica especial atención a la edición de Valderrama 1997.
Su preparación como capitán fue extraordinariamente minuciosa y el resultado terminó dándole la razón: Europa ganó aquella histórica Ryder disputada por primera vez en España fuera del territorio británico.
Pero, tratándose de Seve, tampoco podía faltar el conflicto. La elección de Valderrama fue un proceso arduo, con importantes discrepancias con Jaime Patiño y con responsables de la Ryder Cup. Y la situación de Miguel Ángel Martín, lesionado antes de comenzar la competición, provocó otro duro enfrentamiento.
Golf, pasión, convicción y conflicto.
Todo mezclado.
¿Y qué tal es la autobiografía de Seve Ballesteros?
Se lee bien.
La estructura cronológica facilita mucho la lectura y los capítulos relativamente cortos hacen que resulte ágil. Para quien conozca la carrera de Ballesteros habrá episodios cuyo desenlace evidentemente no supone ninguna sorpresa, pero escuchar cómo los recuerda el protagonista les proporciona otro interés.
En algunos momentos puede resultar algo repetitivo, especialmente cuando vuelve sobre determinados agravios o enfrentamientos. Y probablemente le habría venido bien algo más de distancia respecto a algunos acontecimientos.
Aunque, pensándolo bien, quizá entonces habría dejado de ser una verdadera autobiografía de Seve.
Seve contado por Seve
Después de terminar sus 50 capítulos no estoy seguro de conocer mucho mejor la vida privada de Severiano Ballesteros.
Pero sí creo conocer mejor a Seve.
Su enorme confianza, su orgullo, su capacidad de trabajo, su necesidad de reconocimiento, su generosidad con quienes considera que lo ayudaron y su dificultad para olvidar a quienes cree que lo perjudicaron aparecen continuamente entre las páginas.
Seve podía enfrentarse a un campo, a un rival, a un dirigente, a una federación o a todo un circuito profesional con exactamente la misma convicción: si creía tener razón, iba a luchar hasta el final.
A veces probablemente la tenía.
Otras, quizá no.
Pero eso casi resulta secundario.
Porque creo que es precisamente esa personalidad la que explica buena parte de su grandeza. Resulta difícil imaginar al Seve genial, imaginativo y convencido de que podía ejecutar golpes imposibles separado del Seve obstinado, vehemente e incapaz de dar por perdida una batalla.
Ya lo adelanté: no es una biografía objetiva.
Es Seve contado por Seve.
Finalmente, me queda una pregunta imposible de responder: ¿habría escrito Seve la misma autobiografía unos años después?
El libro apareció en 2007. Un año más tarde le diagnosticaron el tumor cerebral y comenzó una batalla muy diferente a las que cuenta en estas páginas. Murió en 2011.
Nunca sabremos si aquella experiencia habría cambiado su manera de recordar algunos episodios, relativizado antiguos agravios o modificado el retrato que hizo de sí mismo.
Pero después de leer el libro resulta difícil no preguntárselo.
¿Lo recomiendas?
Sí, pero seguramente no a todo el mundo.
No es probablemente el libro que recomendaría a quien simplemente quiera conocer la vida y el palmarés de Severiano Ballesteros. Para eso existen biografías más sintéticas y, seguramente, más equilibradas.
Este es un libro para quien ya conoce a Seve y quiere ir un poco más allá. Para quien tenga interés en saber cómo vivió él sus victorias, sus derrotas, sus enfrentamientos y, muy especialmente, la Ryder Cup.
Es largo, entra mucho en el detalle de determinados torneos y en ocasiones resulta reiterativo. Pero precisamente ahí reside también buena parte de su interés: estamos escuchando a Seve contar su propia historia, sin demasiada distancia y con toda su personalidad.
Un libro para iniciados con interés en el personaje.
El contrapunto
Pero como en todo, hay un contrapunto a esta Autobiografía, y quiero apuntarlo. Un año antes, en 2006, se había publicado la primera edición del libro Seve: Golf’s Flawed Genius (algo así como «el genio imperfecto del golf»), del periodista británico Robert Green, que conoció y siguió a Ballesteros durante más de veinte años. De hecho, se dice que ambos habían trabajado inicialmente en un proyecto autobiográfico conjunto que terminó rompiéndose. Green pretendía escribir un retrato que mostrara también las aristas del personaje y acabó publicándolo por su cuenta. Tras la muerte de Seve, Green lanzó una nueva edición revisada del libro («The Updated Definitive Biography»).
He de decir que este libro no lo he leído, así que en este caso no puedo hablar de primera mano. Pero me parece interesante apuntar en esta ocasión lo que he encontrado al respecto.
Green admira profundamente al jugador, pero presenta un personaje bastante más contradictorio: carismático y difícil, generoso y rencoroso, encantador y capaz también de resultar tremendamente complicado. No pone en duda su genialidad ni su extraordinaria contribución al golf europeo, pero tampoco evita sus defectos, sus agravios, sus enfrentamientos o esa permanente sensación de estar luchando contra alguien.
Cuenta con opiniones de terceros: Mac O’Grady (jugador y entrenador del PGA Tour) decía «le quiero al 100% y confío en él al 0%»; John McEnroe comentaba que a nadie debía sorprender que un número uno del mundo tuviera «un ego de primera división».
¿Cuál de los dos retratos es el verdadero? Probablemente ninguno por completo y, al mismo tiempo, los dos. La autobiografía nos permite conocer al Seve que Seve quería presentar; Green intenta mostrarnos también al que veían quienes convivían con él. Y quizá sea precisamente al colocar ambas miradas una junto a otra cuando empezamos a entender mejor a un personaje tan extraordinario como difícil de encerrar en una sola versión.
Cierre
Y hasta aquí la reseña del libro. Repasando, me asalta la duda si al final ha quedado una reseña del libro o de Seve, pero es que el libro habla de Seve y es en cierto punto inevitable acabar hablando de él.
Siento que en ocasiones cuando te acercas a las figuras excepcionales de los numero uno acabas perdiendo el foco y repasando muchos aspectos de la persona que en realidad no vienen a cuento. Seve fue un numero uno. Un jugador excepcional. Un genio. Por eso es famoso, mundialmente reconocido y admirado. Severiano Ballesteros Sota era una persona con sus claros y sus sombras. Como todos.

Y si te has quedado con ganas de conocer algo más de Seve, te recuerdo que en Golfista Curioso ya hablamos de dos interesantes documentales sobre su vida. Dos miradas más para intentar entender a un personaje extraordinario que difícilmente cabe en una sola versión.
© Golfista curioso
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