Claves para ganar pateando con Naturalidad
El otro día estaba viendo a Pablo Motos en El Hormiguero, entrevistando a Rosario. Y en un momento, ella suelta que, justo antes de salir al escenario, “se santigua y le pide a Dios que le quite la cabeza”. ¿Cómo…?
Inmediatamente me vino a la cabeza el libro que tenía entre manos: Claves para ganar pateando con naturalidad, de Bob Rotella. Y pensarás, ¿qué tiene que ver Rosario con el putt? Pues sorprendentemente… mucho. Porque, aunque no lo parezca, el mensaje de Rosario y el de Rotella van en la misma línea.
Pero antes de entrar en eso, déjame contarte cómo llegó este libro a mis manos. Estaba atravesando una de esas fases negras con el putt, de esas en las que cuanto más cerca está el hoyo, más difícil se vuelve. Una de esas dinámicas malditas de las que no sabes cómo salir. Necesitaba un plan de choque.
Primera idea: cambiar de putter. Ya llevaba muchos años con el mío, tocaba renovación… Fui a la tienda, miré modelos, probé algunos… todo bien hasta que vi los precios.
Plan B: cambiarle el grip al putter. El que tenía ya estaba para jubilarse. Pensé: “nuevo grip, nuevas sensaciones”. Le sumé una funda nueva —ahora con un simpático castor que me observa cada vez que cojo el putt— y para redondear el combo, me compré este libro de Rotella, centrado en el putt. Lo más barato del plan, por cierto. Así es cómo llegó a mis manos.
Decía Bobby Jones: “Considero acertado que se diga que el putt, un juego dentro de otro juego, es la parte más importante del golf”. Tiene sentido, si piensas que alrededor del 40% de los golpes en una vuelta son putts. Y si además te pone nervioso, o te hace dudar, ese porcentaje puede subir todavía más. Así que sí, el putt merece atención. Y este libro se centra justo en eso, no desde la técnica, sino desde la cabeza.
¿De qué va este libro?
Rotella defiende que patear es un acto mental, más que técnico. La clave no está en cambiar el movimiento, sino en cambiar la mentalidad. A lo largo del libro, cuenta historias de jugadores profesionales que lo vivieron en primera persona. Aquí te dejo algunas ideas principales:
- Patear es más mental que técnico: muchos jugadores se obsesionan con el cómo, pero Rotella te recuerda que lo que importa es cómo te sientes cuando pateas, no cómo mueves las muñecas.
- La confianza es la gran diferencia: lo que distingue a un gran pateador no es su mecánica, sino la confianza con la que ejecuta cada golpe.
- El putt empieza antes de golpear la bola: tener una rutina clara y constante (visualización, respiración, enfoque) es clave para ganar consistencia.
- Gestionar la presión: cuando el putt es decisivo, es fácil que aparezcan los nervios. Rotella te da herramientas para mantener la calma y centrarte.
- Olvida los fallos: todos fallamos putts, incluso los mejores. Rotella te anima a desarrollar una memoria selectiva, a no dejar que un error condicione el siguiente golpe.
¿Para quién es este libro?
Sinceramente, si pateas con cierta confianza y estás razonablemente contento con tu rendimiento en el green… este libro no es para ti. No pierdas el tiempo.
Pero si el putt te hace sufrir, si te genera dudas, si sientes que te está arruinando la tarjeta… este libro sí puede ayudarte. No es teórico ni complicado: es práctico, claro, y tiene un mensaje de fondo muy potente: jugar sin miedo, con confianza y disfrutando del juego.
Y volvamos a Rosario…
Lo que contaba en la entrevista es que, para que todo le salga bien en el escenario, necesita dejar de pensar en cómo hacer que todo salga bien. Tiene que dejarse llevar, actuar, fluir. Si piensa demasiado en lo que tiene que hacer, la experiencia le dice que todo se complica. Por eso le pide a Dios que “le quite la cabeza”.
Y eso, exactamente eso, es lo que dice Bob Rotella en uno de los capítulos del libro. Cuando patees, no pienses en cómo tienes que hacerlo. No te analices. No te presiones. Solo piensa en el objetivo y deja que el cuerpo haga su trabajo. El cuerpo sabe patear.
Confía. Y sobre todo, disfruta. La bola entrará o no, pero si lo haces bien desde la mente, volverás a sentir que patear puede ser incluso… divertido.

© Golfista curioso
Publicado 15 may 2025
