Every shot counts

¡Qué ganas tenía de traer este libro a la sección!

Sí, un libro algo denso, incluso sesudo, que muestra un enfoque revolucionario del golf basado en números, números, y más números… Vamos, un libro ideal para la mente analítica de los ingenieros… Si tienes 3 minutos te lo cuento.

Seguramente lo conoceréis: El PGA Tour desarrolló, juntamente con IBM, el sistema ShotLink a principios de esta década. El sistema almacena información sobre cada uno de los golpes que ejecutan los jugadores profesionales en cada uno de los días de torneo: desde dónde golpean, qué distancia hacen, qué palo juegan, dónde va la bola: calle, a la derecha, a la izquierda, al hoyo, bunker, agua, …  ¿Os imagináis? ¡Hasta la fecha han registrado más de 20 millones de golpes!

En 2003, Mark Broadie, profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia y experto en modelos matemáticos y análisis estadísticos de datos, se interesa por el sistema y decide empezar a meter las narices en esa ingente cantidad de números. ¿Y qué saca en claro? Muchas cosas… de eso va este libro, publicado en 2014 con el título: Every Shot Counts: Using the Revolutionary Strokes Gained Approach to Improve Your Golf Performance and Strategy.

Todos conocemos las estadísticas tradiciones que se vienen utilizando en golf (calles cogidas, greens en regulación, putts por vuelta, etc.), pero se ha comprobado que tienen una utilidad limitada para evaluar el rendimiento de los jugadores profesionales.

Mark Broadie desarrolló el concepto de «Strokes Gained«, un ingenioso sistema de valoración por el que, vamos a decir, que cada golpe no cuenta siempre como un golpe, sino que se analiza la contribución de cada golpe y se valora con números decimales, que pueden tomar valores inferiores o superiores a 1 (por ejemplo 1,4 o 0,7). Mide en definitiva la calidad del golpe y calcula cómo cada golpe contribuye al resultado total.

Sin duda un revolucionario sistema que, basado en datos, y no ya en opiniones o teorías, ha llegado a impactar en la forma en que los jugadores profesionales establecen sus estrategias y entrenan.  Este sistema está implantado y se viene usando en el PGA Tour. Curioso, ¿no? De hecho, en este link podéis acceder a los datos que, basados en este sistema, tiene cada jugador del circuito https://www.pgatour.com/stats/strokes-gained.

Broadie nos propone algunos juegos… Adivina adivinanza…

  • ¿Quién crees que es más probable que gane en un enfrentamiento entre un jugador profesional (Pro) y un Amateur (Am), el Pro jugando su peor bola entre dos (worst-ball scramble) o el Am jugando su mejor bola entre dos (best-ball scramble)?
  • ¿Jugamos un Switcheroo?: un Am se enfrenta a un Pro. La bola del Am la juega un Pro hasta las 100 yardas. La bola del Pro la juega un amateur hasta las 100 yardas. ¿Quién ganaría? En otras palabras: ¿es más importante el juego largo o el corto?

Hasta ahora había muchas teorías y opiniones. La metodología Stroke Gained ha permitido obtener respuestas y conclusiones basadas en datos y números.

¿Vale, pero para qué sirve hacerse este tipo de preguntas? Bueno, pues nos pueden ayudar a contestar a otras como, por ejemplo:

  • ¿Debería dedicar mi tiempo a mejorar mi juego largo o mejor a mi juego corto?
  • ¿Es más útil practicar los putts largos, medios o cortos?

El libro valora en qué medida los distintos tipos de golpes (driver, aproach, juego corto y el putt) contribuyen en valores medios al resultado global para los jugadores profesionales y también para los aficionados, considerando distintos niveles de hándicap. Las conclusiones, basadas en datos, arrojan luz, cambiando en muchos casos los mitos tradicionalmente establecidos.

¿Es más importante para los jugadores profesionales la distancia con el driver o la precisión con el driver? ¿Nos gustaría saber en cuantos miles de dólares de ganancias al año se podría traducir, por término medio, un incremento de 20 yardas más con el driver para un jugador profesional? ¿En qué golpes basaba Tiger su liderazgo? Este tipo de preguntas y otras más encuentran su respuesta en este libro.

Otro aspecto de interés al que se dedican varios capítulos es el relativo a la estrategia. Ray Floyd comentaba a este respecto: “La razón por la que la gente no consigue tarjetas más bajas es que la mayoría no sabe JUGAR. No se trata de cómo hacer el swing o cómo golpear la bola más lejos, sino de cómo jugar”. A este respecto:

  • Estrategia en los putts: aprender de cómo los profesionales enfocan y plantean el objetivo (la línea y la fuerza) en greens con caídas frontales o laterales seguro que nos va a ayudar en nuestra lucha en los greens
  • Estrategia de tee a green: cómo tomar buenas decisiones en función de las características de cada jugador y del diseño del hoyo con el objetivo de minimizar el número de golpes.

Finalmente, Broadie nos propone diversos juegos para practicar y mejorar nuestro putt, nuestro juego corto y largo de una forma entretenida y siempre basada en sistemas de puntuación que nos permiten verificar cuantitativamente nuestro progreso a lo largo del tiempo.

Every Shot Counts te desafiará a ver el golf desde una nueva perspectiva, a confiar más en los datos y a tomar decisiones más inteligentes en el campo.

Si te gusta el golf y los números éste es tu libro. Pero…, si eres de letras, no te asustes, seguro que lo seguirás y las conclusiones también te interesarán.

© Golfista curioso

Publicado 15 jul 2025

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