Jarra de clarete The Open

The Open: el major que inventó los majors. Todo lo que necesitas saber para disfrutarlo.

Si tuviéramos que elegir un torneo de golf grande entre los grandes seguramente podríamos dudar entre dos: El Masters y The Open Championship.

Y digo The Open, aunque a muchos nos venga a la cabeza antes la denominación “British Open”. Pues no, ojo, no le llames «British Open»: En el Reino Unido, especialmente en Escocia, llamarlo «British Open» es una pequeña ofensa. Es «The Open». Siempre ha sido «The Open». El nombre implica que no hay otro Open que merezca el artículo.

Pues bien, poniéndonos en la tesitura de elegir, creo que si valoramos la historia y la pureza del golf nos tenemos que decantar por The Open Championship.

Es además el único major que se juega fuera de Estados Unidos. Es el único que mantiene sus raíces británicas. Y para muchos, eso lo hace más auténtico.

Mientras el Masters tiene Augusta y el US Open tiene sus calles o fairways imposibles, The Open tiene algo que ningún otro major puede ofrecer: el viento, la lluvia, el mar, y campos de links que llevan en pie desde antes de que el golf se llamara golf.

Pues bien, una nueva cita se nos avecina: del 16 al 19 de julio de 2026 en el campo de Royal Birkdale . Y hay que llegar ahí con la lección aprendida. ¿Te la sabes?

Pues vamos con ello. Empezamos por el principio: la historia.

Historia y origen: el torneo que lo inventó todo

Aunque pueda parecer un poco rollo, todo aficionado que se precie debe tener un mínimo de cultureta sobre el inicio de todo esto.

Ya hemos contado en el pasado algunas cosas: dijimos en un primer artículo sobre el origen de las reglas de golf, que el primer campeonato de golf documentado data de 1744 cuando la Ciudad de Edimburgo organizó el primer campeonato abierto (Silver Club). A partir de entonces el Silver Club comenzó a disputarse regularmente y otras ciudades escocesas imitaron la iniciativa.

También sabemos, ya lo contamos en el artículo sobre la historia del US Open, que el primer US Open se ubica en 1895.

De acuerdo, entonces ¿cuándo arranca el The Open? Pues se inicia en 1860, y sucedió que en Prestwick, un pequeño campo de links en la costa oeste de Escocia, ocho golfistas profesionales se reunieron para disputar el primer Open Championship. Se jugó a 36 hoyos (tres vueltas al recorrido de 12 hoyos).

Podéis imaginar que no había mucho glamour: no había mucho dinero en juego (el ganador recibía, en depósito, un flamante cinturón de cuero con hebilla de plata), y supongo que los espectadores cabían en un pañuelo.

Ganó Willie Park Sr. Y aquí le vemos más chulo que un ocho luciendo su cinturón. Así comenzó la historia del major más antiguo.

Para acabar de ponerlo todo en contexto y centrarnos, vamos a repasar las fechas de nacimiento de los cuatro majors masculinos que tenemos ahora:

1860   The Open Championship

1895   U.S. Open

1916   PGA Championship

1934   Masters Tournament

Así que durante 35 años fue simplemente el único Open importante del mundo, por lo que bastaba llamarlo “The Open”. Cuando en 1895 apareció el US Open, los americanos empezaron a llamarle el “British Open” para diferenciarlo del americano.

Desde entonces, The Open ha visto pasar 160 años de golf, dos guerras mundiales (que interrumpieron el torneo entre 1915-1919 y 1940-1945), la evolución del material desde palos de madera hasta titanio, y la transformación del juego de pasatiempo de aristócratas escoceses a deporte global con miles de millones de seguidores.

Los primeros grandes protagonistas fueron los Morris, padre e hijo. Tom Morris senior ganó cuatro veces entre 1861 y 1867. Pero fue su hijo, Tom Morris junior, quien realmente dejó la primera marca imborrable en la historia del torneo: ganó cuatro Opens consecutivos entre 1868 y 1872 (en 1871 no se celebró), el primero con solo 17 años. Una proeza que nadie ha igualado hasta hoy. Consiguiendo, según dicen, el primer hole in one documentado del torneo.

En el siglo XX llegaron las grandes dinastías. Harry Vardon ganó seis veces entre 1896 y 1914, un récord que nadie ha conseguido igualar (tal vez lo recordéis de la película Juego de honor). Luego vinieron Walter Hagen, Bobby Jones (el eterno amateur), Peter Thomson, Arnold Palmer (que relanzó el torneo entre los americanos en los años 60), Jack Nicklaus, Tom Watson, Nick Faldo, Seve Ballesteros… Una lista que es prácticamente un repaso a la historia del golf.

El espíritu de The Open

Cierra los ojos. Si te digo The Open, ¿qué ves? Te lo digo: un campo links, viento y lluvia. ¿A que he acertado?

The Open es, ante todo, un torneo de links. Y si no has jugado nunca en un campo de links, déjame que te lo explique: es como jugar al golf en otro planeta.

Los campos de links son los que se encuentran en la franja de tierra entre el mar y los terrenos aptos para la agricultura, de ahí el nombre, «links», que en inglés antiguo significa precisamente ese tipo de terreno. Sin árboles, con el viento siempre presente, hierba firme y rápida, bunkers con paredes verticales de turba que pueden robarte dos golpes de un plumazo, y greens que se comportan de maneras que desafían toda lógica. Aquí no puedo dejar de recomendarte, si aun no la has leído, mi reseña sobre el libro True Links.

Entre las principales características que hacen único a The Open podemos mencionar:

  • El viento es el árbitro: No hay nada que proteja las calles o fairways. El viento puede convertir un par 4 accesible en una pesadilla o hacer que un par 5 lejano sea muy fácilmente alcanzable de dos golpes. La dirección cambia, la intensidad varía, y el golfista que sabe leerlo tiene una ventaja enorme.
  • El juego rodado: A diferencia de los campos americanos donde todo va por el aire, en los links la bola rueda. Los mejores jugadores de The Open saben usar el suelo para hacer rodar la bola hacia el green, como en el golf de los orígenes. Un golpe bajo y controlado vale más que uno alto y bonito.
  • Los rough son una pesadilla: La festuca, la hierba típica de los links, es alta, densa y capaz de tragarse la bola y escupir el palo. Salir del rough en The Open puede ser una aventura.
  • La meteorología manda: Lluvia, viento, frío… The Open se juega en julio, y aunque a veces hay días espléndidos, la meteorología forma parte del espectáculo.
  • La creatividad por encima del control: The Open premia a los golfistas imaginativos. Hay muchas maneras de llegar al hoyo, y el que solo sabe pegar golpes rectos y altos suele sufrir más que el que improvisa.

Con todo esto un jugador con buen manejo del viento y creatividad puede competir con los más grandes. Y es también el major que más ama al amateur con espíritu valiente e imaginativo.

Los campos: los grandes links de las Islas Británicas

The Open no tiene una sede fija sino que van rotando entre una lista de campos históricos, todos en las costas de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que The R&A ha seleccionado por su historia, capacidad y calidad. Cada campo tiene su propia personalidad, y jugar en ellos es hacer un viaje por la historia del golf. Algunos de ellos:

St Andrews Links — Old Course (Escocia)

El campo más sagrado del golf. Cuando se juega el Open en St Andrews, hay algo especial en el ambiente que va más allá del deporte. Documentado desde comienzos del siglo XVI y probablemente jugado ya en el XV, el Old Course tiene características únicas: el hoyo 17 (el famoso Road Hole), los bunkers con nombres propios como el Hell Bunker o el Swilcan Bunker, y el puente de Swilcan que los campeones cruzan en su última ronda para la posteridad. Tiger Woods ganó aquí en 2000 y 2005; Seve en 1984. Es el alma del golf.

Royal Birkdale (Inglaterra)

Situada en Southport, Lancashire, es la sede del Open 2026. Royal Birkdale es considerado uno de los campos links más justos: los bunkers están bien posicionados y los fairways están marcados por dunas imponentes. Ha acogido diez Opens anteriores. El último fue en 2017, cuando Jordan Spieth protagonizó una de las remontadas más espectaculares de la historia reciente del major, pasando de estar a punto de perderlo todo a alzar el Claret Jug.

Carnoustie Golf Links (Escocia)

Se considera el campo más duro de la rotación. Carnoustie es el que te hace sufrir. El hoyo 18 con el riachuelo Barry Burn cruzando el fairway dos veces es uno de los finales más brutales del golf. Aquí ocurrió uno de los dramas más memorable. Solo tengo que decirte un nombre: Jean van de Velde.

Muirfield (Escocia)

Uno de los campos más elegantes de la rotación. Sin rough de links exagerado, con un diseño que exige precisión. Ha sido escenario de grandes momentos: Nick Faldo ganó aquí dos veces (1987 y 1992), y Phil Mickelson ganó aquí en 2013 con una última ronda de 66 golpes que es recordada como una de las mejores vueltas finales en la historia reciente del torneo.

Royal Troon (Escocia)

Famoso por el hoyo 8, conocido como el Postage Stamp (aquí te lo muestro), un par 3 de apenas 123 metros que puede costarte cualquier número dependiendo del viento. En 1973, el estadounidense de 71 años Gene Sarazen (sí, 71 años) metió un hoyo en uno en el Postage Stamp durante el torneo. Royal Troon ha acogido 10 Opens, el último en 2024.

Royal Portrush (Irlanda del Norte)

El único campo fuera de la isla de Gran Bretaña, situado en Irlanda del Norte. Royal Portrush volvió al calendario del Open en 2019 después de 68 años de ausencia, y lo hizo por la puerta grande: Shane Lowry, irlandés, ganó ante un público entregado con una actuación histórica en condiciones meteorológicas difíciles.

Los campos de la rotación:

CampoPaísOpens disputadosÚltimo Open
St Andrews (Old Course)Escocia302022
Royal BirkdaleInglaterra10 (el 2026 será el 11º)2017
MuirfieldEscocia162013
CarnoustieEscocia82018
Royal TroonEscocia102024
Royal PortrushIrlanda del Norte32025
Royal St George’sInglaterra152021
Royal Lytham & St AnnesInglaterra112012

Algunas ediciones memorables y momentos que no se olvidan

El Duelo al Sol — Turnberry 1977

Tom Watson contra Jack Nicklaus. Dos rondas finales jugando juntos, intercambiando golpes, ignorando al resto del mundo. Watson ganó con 65-65 en los dos últimos días. Nicklaus entregó 65-66 y aun así terminó segundo. Ambos acabaron a 10 golpes del tercero clasificado. Es considerado por muchos el mejor duelo en la historia del golf. El campo era Turnberry, en la costa suroeste de Escocia. Lo puedes disfrutar en este video.

Seve y el parking — Royal Lytham 1979

Severiano Ballesteros tenía 22 años y ya era un fenómeno. En el hoyo 16 de la última ronda, mandó la bola fuera del fairway, hasta una zona de aparcamiento improvisada entre los espectadores. Cualquiera hubiera cogido el golpe de penalización. Seve no: evaluó la situación, encontró argumentación en las reglas locales y logró sacar un birdie en el hoyo. Es uno de los hoyos que, según Gary Player confesó, mejor representa la actitud y la habilidad de Seve. Ganó el torneo. Fue el primer jugador europeo (y primer español) en ganar The Open en el siglo XX. Este video te lo muestra.

La tragedia de Van de Velde — Carnoustie 1999

Si alguna vez necesitas explicarle a alguien que el golf es un juego cruel, muéstrale el hoyo 18 del Open de Carnoustie de 1999. El francés Jean van de Velde llegó al último hoyo con tres golpes de ventaja. Solo necesitaba un doble bogey para ganar su primer major. Lo que vino después es una de las secuencias más surrealistas de la historia del deporte: bola en las gradas, bola en el rough, bola en el Barry Burn con Van de Velde ya con los pantalones remangados pensando en jugarlo desde el agua, penalización, triple bogey, playoff… y derrota. Paul Lawrie ganó el playoff. Van de Velde perdió la historia. El golf es así de despiadado. Si quieres recrearlo, lo puedes hacer en este video, y muy interesante ver al protagonista revivirlo y comentarlo años después en este otro video.

Tiger en St Andrews 2000

Tiger Woods en el año 2000 era un ser de otro planeta. En St Andrews completó el torneo sin caer en ninguno de los 112 bunkers del campo en las cuatro rondas, ganó por ocho golpes, y completó el Grand Slam de carrera con solo 24 años. En ese mismo año ganó el US Open por 15 golpes y el PGA Championship. Un año que difícilmente veremos repetirse. Te dejo el enlace a este video.

Shane Lowry en casa — Royal Portrush 2019

Hay victorias que van más allá del golf. Lowry, irlandés, ganó en el único campo fuera de Gran Bretaña, ante miles de compatriotas que lo veneraban. La última ronda la jugó con seis golpes de ventaja y aguantó el tipo con viento y lluvia. Las imágenes de Lowry entrando al 18 entre una marea humana irlandesa son de las más emotivas que recuerdo en un major. Ese día el golf fue algo más que golf.

Jordan Spieth y la remontada — Royal Birkdale 2017

La sede del Open 2026 fue testigo en 2017 de uno de los momentos más dramáticos de los últimos años. Spieth llegó al hoyo 13 perdiendo posiciones, mandó la bola a una zona de prácticas muy cerca de los camiones de la televisión, y en lugar de resignarse tomó una decisión curiosa: pidió tiempo, habló con los árbitros sobre las opciones de alivio, y encontró un ángulo que nadie esperaba. Logró el birdie y reponerse para finalmente llevarse la Jarra de Clarete

La Jarra de Clarete: el trofeo más icónico del golf

Si tuviéramos que elegir un trofeo que representara el golf en todo el mundo, probablemente sería la Jarra de Clarete (Claret Jug). Esa jarra de plata que el campeón de The Open sostiene en alto cada julio se ha convertido en un icono.

Su historia comienza en 1873. Ya dijimos que hasta entonces, el trofeo del Open era un cinturón de cuero. Pero el bueno de Tom Morris junior lo ganó de por vida al ganar tres veces consecutivas y en 1870 se lo llevó. Así que, ya sin cinturón, había que inventar algo nuevo. Y de este modo nació la Jarra, cuyo nombre oficial es «The Golf Champion Trophy». Se encargó para la edición de 1872, ya que en 1871 no hubo torneo, pero su fabricación se retrasó y no vio la luz hasta 1873.

Cada año, el nombre del campeón queda grabado en la base de la Jarra para la eternidad. El original se conserva en el museo del R&A en St Andrews. Lo que el campeón recibe y se lleva a casa durante el año es una réplica. Si quieres conocer algo mas éste es el sitio.

Cómo se clasifica para jugar The Open

Como espero que hayamos llegado hasta aquí motivados, vamos a ver qué tenemos que hacer para poder jugarlo…

The Open tiene uno de los sistemas de clasificación más complejos y a la vez más abiertos de todos los majors. Complejo porque tiene muchas vías de acceso. Abierto porque, al menos en teoría, cualquiera puede intentarlo, incluyendo amateurs.

Vías principales de clasificación

  • Ranking mundial: Los Top-50 del ranking mundial a una fecha determinada tienen plaza garantizada. Los mejores del mundo siempre están.
  • Campeones de los otros majors: El ganador del Masters, el US Open y el PGA Championship ese año y años anteriores (en un período determinado) tienen plaza directa. Si eres campeón de major, juegas The Open.
  • Ganadores del The Open en los últimos cinco años: Los campeones recientes tienen plaza garantizada como defensores del título o ex campeones recientes.
  • El top del DP World Tour y del PGA Tour: Los mejores clasificados de los principales tours tienen plazas reservadas según los criterios del R&A para cada edición.
  • Final Qualifying: Las rondas clasificatorias finales que se celebran en campos del Reino Unido. Cualquier profesional con el hándicap requerido puede intentarlo.
  • Amateur destacados: Los mejores amateurs del mundo tienen plazas reservadas, ganadores y mejores clasificados de determinados campeonatos amateurs. Esta es la gran diferencia con los majors americanos: The Open sigue honrando sus raíces amateurs.

Ganadores históricos: los amos de los links

The Open tiene 160 años de historia y una lista de ganadores que es un repaso a los grandes del golf. Te traigo aquí algunos datos de los más persistentes:

JugadorPaísTítulosAños
Tom Morris JuniorEscocia41868, 1869, 1870, 1872
Harry VardonInglaterra61896, 1898, 1899, 1903, 1911, 1914
James BraidEscocia51901, 1905, 1906, 1908, 1910
J.H. TaylorInglaterra51894, 1895, 1900, 1909, 1913
Peter ThomsonAustralia51954, 1955, 1956, 1958, 1965
Tom WatsonEE. UU.51975, 1977, 1980, 1982, 1983
Jack NicklausEE. UU.31966, 1970, 1978
Nick FaldoInglaterra31987, 1990, 1992
Tiger WoodsEE. UU.32000, 2005, 2006
Severiano BallesterosEspaña31979 (Royal Lytham), 1984 (St Andrews), 1988 (Royal Lytham)

¿Y los nuestros? Los españoles en The Open

España tiene una relación especial con The Open, y se llama Seve. Severiano Ballesteros ganó en tres ocasiones, convirtiéndose en el primer jugador europeo continental en dominar el torneo. Su estilo, su audacia y su conexión con el público británico hicieron de él un ídolo en las Islas Británicas.

Los grandes hitos españoles:

  • 1920 – Ángel de la Torre abre el camino como primer español en The Open.
  • 1957 – Ángel Miguel logra el primer Top-5 español (4.º).
  • 1965 – Ramón Sota se queda a un solo golpe de la victoria.
  • 1979 – Seve conquista la primera Claret Jug para España.
  • 1984 – Segunda victoria de Seve.
  • 1988 – Tercera victoria de Seve, última española hasta hoy.
  • 1989 – Olazábal termina tercero (igualándolo en 1992 y 2005).
  • 2007 – Sergio García acaba segundo.
  • 2008 – Miguel Ángel Jiménez también finaliza segundo.
  • 2023 – Jon Rahm firma otro subcampeonato.

Bueno, visto lo visto, ¿cómo tenemos la participación para la edición de 2026?

Españoles Clasificados por títulos y ranking

Jon Rahm, clasificado automáticamente gracias a sus exenciones (campeón de major y otras categorías de exención). No ha necesitado jugar ninguna fase clasificatoria.

Eugenio Chacarra, ha sido una de las grandes noticias de las últimas semanas. Consiguió su plaza al ganar hace un par de semanas el Open de Italia del DP World Tour, prueba integrada en la Open Qualifying Series. El R&A concedía una plaza al mejor jugador no exento y Chacarra la obtuvo con autoridad. Será su debut en The Open. Ojo con éste. Creo que es un tipo a seguir, con gran determinación, que estoy seguro que nos traerá muchas alegrías en el futuro.

David Puig, clasificado en ultima instancia por ranking mundial.

Angel Ayora, ha recibido invitación de la organización.

Españoles que han intentado clasificarse en la Final Qualifying

Con éxito:

José Luis Ballester, se clasificó a través del Final Qualifying en West Lancashire, con rondas de 70 y 65 para un total de 9 bajo par, tras un final de infarto con bola provisional incluida.

Alejandro de Castro Piera, (amateur) clasificado vía Final Qualifying en Burnham & Berrow (rondas 65-69, -8)

Sin éxito:

Sergio García, llegó a la Final Qualifying sin exención y necesitaba terminar entre los cinco mejores de su sede. No lo consiguió. Será la segunda ausencia consecutiva de Sergio en The Open

Ángel Hidalgo, tampoco clasificó en Dundonald, quedándose a un birdie del playoff.

Otros españoles que también lo intentaron sin éxito: Adrián Otaegui, Jorge Campillo, Nacho Elvira, Manuel Elvira y Alejandro del Rey.

Conclusión: The Open, el major de los orígenes

Termino. Si algún día tienes la oportunidad de ver The Open en directo, ve. No lo pienses. Ver a los mejores del mundo luchando contra los elementos en un campo de links es una experiencia sinigual. Eso sí sentirás el viento y la lluvia. Es parte del trato y a la vez, su esencia.

Y si no puedes ir, ya sabes, apúntalo en tu agenda. El único en horario europeo.

Porque seguro que lo que va a ocurrir en Royal Birkdale va a valer la pena. El golf más antiguo del mundo, en uno de sus mejores escenarios.

Ah! y, por cierto, se me olvidaba… ¿Ya viste la peli El Gran Maurice? Pues visita mi reseña. Te puede servir para calentar motores para The Open.

© Golfista curioso 2026

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