Reglas golf

Cuando las Reglas dan Sorpresas: rulings curiosos de golf (1ª parte)

Vamos con otra entrega relativa a las reglas de golf. Desde luego es un tema que da mucho de sí, yo diría inagotable. Ya os comenté en otra ocasión que el libro de interpretación de las reglas es un pedazo de libro de más del doble que las mismas reglas.

Pero que nadie se asuste, vamos a tratar de hacerlo ameno y entretenido para que no tengamos bajas entre los lectores.

Si recordáis, empecé hace ya algún tiempo con un primer artículo sobre el origen de las reglas de golf. Luego en una segunda ocasión me centré en algunas reglas que nos pueden ayudar a nuestra tarjeta… y ahora, dando ya por sentado nuestro buen conocimiento de las reglas, vamos a dar un triple salto mortal con tirabuzón y nos vamos a interesar por rulings curiosos, polémicos e interesantes.

Vale, espera. ¿Todos sabemos lo que son los rulings?

Bueno, pues para los que no estén familiarizados con el término: un ruling es la decisión oficial de un árbitro sobre cómo aplicar el reglamento a una situación concreta que se produce durante el juego. Las reglas son el libro; el ruling es la sentencia. Cuando la bola cae en un sitio extraño, cuando hay dudas sobre si algo cuenta como impedimento o cuando un jugador no sabe si tiene derecho a alivio, llama al árbitro. Lo que éste decide en ese momento es el ruling. Y como verás en los casos que siguen, esa decisión puede cambiar el resultado de un hoyo, de una ronda… o de un major.

Bueno, pues he estado, como no podía ser de otro modo, curioseando… y entre las muchas que he encontrado he seleccionado algunas que personalmente me han parecido curiosas, interesantes, polémicas, controvertidas. Y con ese criterio totalmente personal las comparto con vosotros.

Algunos posiblemente ya los conocerás. Y otros posiblemente te sorprendan. Todos tienen algo en común: ocurrieron de verdad, y hay una lección para llevarse al campo. Espero que os gusten. Yo lo he disfrutado investigando y preparando. ¡Como verás, todos dan pie a aprender o reforzar nuestro conocimiento de las reglas!

Rachel Rohanna y el palo de su hija

Symetra Tour · Copper Rock Championship · 2021

¿Qué ocurrió?

Rachel Rohanna, jugadora del Symetra Tour (el segundo circuito femenino americano), vivió durante la última ronda del Copper Rock Championship uno de esos momentos que seguro no olvidará en la vida. Metió la mano en la bolsa para sacar un palo y, en el fondo, se encontró con algo inesperado: el hierro 7 de iniciación de su hija pequeña que se había colado sin que nadie lo advirtiera. Tal vez su hija quiso ponerlo junto a los palos de su mamá… Pequeño, inofensivo, y completamente inútil para el juego profesional… pero ahí estaba. El problema: era el palo número 15 de la bolsa. Rohanna, sin dudarlo, llamó ella misma al árbitro y se autoimpuso la penalización: cuatro golpes (el máximo permitido: dos por hoyo, en dos hoyos). A pesar de la penalización, terminó décima en el ranking de dinero de la temporada.

https://golfwrx.com/663038/lpga-tour-graduate-hit-with-4-shot-penalty-for-having-her-kids-club-in-bag

¿Por qué fue famoso?

Porque combina dos ingredientes irresistibles: lo absurdo de la situación y la integridad impecable de la jugadora. No había ninguna ventaja en ese palito prácticamente de juguete, nadie en el campo lo habría notado jamás. Pero Rohanna no lo dudó ni un segundo. Ella lo sabía. Se detuvo, llamó al árbitro y aceptó la penalización. Eso dice mucho de una deportista. La historia se viralizó en los medios de golf por su mezcla de ternura y ejemplaridad.

La regla de golf

Regla 4.1b(1): el jugador no puede comenzar una ronda con más de 14 palos en la bolsa, ni llevar más de 14 durante la misma. La penalización en stroke play es de dos golpes por cada hoyo en que se produjo la infracción, con un máximo de cuatro golpes por ronda.

Así que… recuerda:

Antes de salir al campo, cuenta tus palos. Y si tienes hijos pequeños en casa que tocan la bolsa… cuéntalos dos veces. La regla no distingue entre un palo profesional y uno de iniciación: si está en la bolsa, cuenta.

 

Cameron Young y la marca que olvidó reponer

PGA Championship · Oak Hill · 2023

¿Qué ocurrió?

PGA Championship 2023 en Oak Hill Country Club, Rochester (Nueva York). Cameron Young realizó su primer putt en el hoyo 16 desde unos 18 metros y dejó la bola a unos dos pies (60 cm) del hoyo. Su compañero Tommy Fleetwood le pidió que moviera la marca de la bola porque estaba en su línea de putt. Young lo hizo, desplazando la marca un putter hacia la derecha. Hasta aquí, procedimiento habitual. El problema: cuando llegó su turno de putear, Young colocó la bola en la marca y embocó el putt, olvidando reponer previamente la marca a su posición original antes de jugar. Varios hoyos después, alguien alertó del error y Young recibió dos golpes de penalización.

¿Por qué fue famoso?

Porque es el tipo de error que, como veis, cometen hasta los mejores jugadores del mundo en los peores momentos. No hay mala fe, no hay intento de engaño: simplemente se olvidó de un paso en el procedimiento. Con la adrenalina de un Major, la concentración puesta en el putt y la rutina de devolver la marca pasó a segundo plano. Dos golpes de penalización que, además, le acabaron costando muy caro: Young no pasó el corte, quedándose fuera de un torneo en el que el año anterior había sido tercero.

Regla de golf

Regla 15.3c: si el jugador mueve la marca de la bola para dejar espacio al putt de un compañero, debe devolver la marca a su posición original antes de jugar. Si golpea desde la posición desplazada, la penalización en stroke play es de dos golpes.

Así que… recuerda:

Si mueves la marca, ¡acuérdate de reponerla! Sin excepciones. Es un error sencillo de evitar y muy costoso de cometer. Te cuento un truqui que he visto que tienen algunos jugadores: cuando desplazan el marcador le dan la vuelta poniéndolo boca abajo y así posteriormente se dan cuenta.

 

Thomas Pieters y las provisionales que no eran provisionales

The Open Championship · Royal Liverpool (Hoylake) · 2023

¿Qué ocurrió?

The Open Championship 2023 en Royal Liverpool (Hoylake). Última ronda. Thomas Pieters protagonizó uno de esos días en los que el reglamento se convierte en tu peor enemigo. En el hoyo 8, golpeó la bola en dirección al fuera de límites. Pensando que estaba fuera, jugó una segunda. La primera bola apareció después, pero los árbitros le indicaron que había sido declarada fuera de límites previamente al haber pegado una segunda, con lo que tuvo que aceptar jugar la segunda.

Posteriormente, en el hoyo 18, cometió el mismo error en la dirección, pero añadió una vuelta de tuerca: jugó una segunda bola sin declararla formalmente como provisional. Encontró la primera, pero ya no podía elegir. Al no haber sido declarada la segunda como provisional, se convirtió automáticamente en la bola en juego. Doble penalización en el mismo día.

¿Por qué fue famoso?

Porque el procedimiento de la bola provisional parece sencillo, pero esconde trampas. Muchos amateurs (y aparentemente algún profesional) desconocen que si juegas una segunda bola sin declarar expresamente que es una provisional, esa bola pasa a ser automáticamente la bola en juego, perdiendo cualquier posibilidad de volver a la original. Pieters tuvo que aprenderlo de la peor manera, en uno de los torneos más importantes del año.

Regla de golf

Regla 18.3: el jugador puede jugar una bola provisional si cree que su bola puede estar fuera de límites o perdida fuera de una zona de penalización, pero debe declararlo expresamente antes de golpear («juego una provisional»). Si golpea una segunda bola sin hacer esa declaración, esa bola se convierte en la bola en juego bajo penalización de distancia y golpe, y la original deja de estar en juego.

Así que… recuerda:

Cuando vayas a jugar una provisional, di en voz alta y clara: «Juego una bola provisional.» Si no lo dices, esa bola es tu bola en juego, te guste o no. La declaración verbal no es un formalismo: es la diferencia entre tener opciones y no tenerlas. Y por cierto, ten en cuenta que cuando encuentras la primera, esté como esté, la bola provisional deja de ser provisional.


Eugenio Chacarra y el segundo que lo cambió todo

Estrella Damm Catalunya Championship · DP World Tour · 2026

¿Qué ocurrió?

Este nos pilla cerca. Eugenio Chacarra, uno de los jóvenes talentos del golf español, vivió en el Estrella Damm Catalunya Championship 2026 uno de esos momentos que duelen el doble porque están tan cerca de ser buenos. En el hoyo 9, par 5, de la última ronda, en el Real Club de Golf El Prat, realizó un putt para birdie. La bola se quedó en el borde del hoyo. Se acercó al hoyo y se quedó observándola un rato. Ante la intimidante mirada de Eugenio la bola terminó cayendo. El problema: el árbitro cronometró el tiempo transcurrido entre que Eugenio llegó a la bola y su caída, y contabilizó once segundos. Uno más de los diez que permite el reglamento. En consecuencia, el birdie se esfumó: cuatro golpes y uno de penalidad: cinco.

¿Por qué fue famoso?

Porque un segundo lo cambió todo. Y porque la regla existe precisamente para evitar que los jugadores esperen indefinidamente junto al hoyo, pero cuando la diferencia es de un solo segundo, la sensación de injusticia es inevitable.

Regla de golf

Regla 13.3a: cuando parte de la bola del jugador sobresale del borde del hoyo, se le permite un tiempo razonable para llegar al hoyo más 10 segundos adicionales para ver si la bola cae. Si la bola cae en el hoyo después de esos 10 segundos, se cuenta como embocada con el golpe anterior, pero se añade un golpe de penalización.

Así que… recuerda:

Diez segundos son diez segundos. Ni nueve ni doce. Cuando tu bola cuelga del borde del hoyo, el reloj mental debe empezar a correr en cuanto llegas al hoyo. Y si cae dentro del tiempo, fantástico. Si no… hay que aceptarlo y seguir.

 

Garrick Higgo y los segundos más caros del PGA Championship

PGA Championship · Aronimink Golf Club · Mayo 2026

¿Qué ocurrió?

Seguimos a vueltas con el cronómetro. PGA Championship 2026, primera ronda en Aronimink Golf Club. Este lo tenemos que tener fresco. Hora de salida de Garrick Higgo: las 7:18 de la mañana en el hoyo 1. El sudafricano estaba cerca del tee cuando se dio cuenta del tiempo… pero no lo suficientemente cerca. Se encontraba en el green de prácticas de putting, que según las Reglas Locales del torneo no formaba parte del área de salida definida por el Comité (marcada con cuerdas, estacas y puntos azules). Llegó en torno a un minuto tarde, que al tratarse de un retraso inferior a cinco minutos, le salvó de la descalificación, pero la Regla 5.3a es clara: hay que estar en el lugar exacto a la hora exacta. Dos golpes de penalización antes de pegar el primer golpe oficial. El remate: perdió el corte por un solo golpe.

https://golf.com/news/garrick-higgo-pga-late-penalty

¿Por qué fue famoso?

Porque la imagen de Higgo llegando al tee en el último segundo, recibiendo la penalización y teniendo que empezar un Major ya en el hoyo es uno de esos momentos que definen perfectamente lo inflexible que puede ser el reglamento. No estaba en el vestuario ni desaparecido: estaba a metros del tee, practicando putts. Pero en golf, «cerca» no es suficiente. Y perder el corte en un Major por un golpe, cuando dos de esos golpes son de penalización por llegar tarde, es de las situaciones más frustrantes que puede vivir un profesional.

Regla de golf

Regla 5.3a: el jugador debe comenzar la ronda a la hora señalada, ni antes ni después. La hora de salida se interpreta en sentido estricto (7:18 significa exactamente 7:18:00). Si el jugador llega con un retraso de hasta cinco minutos, la penalización es de dos golpes (stroke play) o pérdida del hoyo 1 (match play). Si el retraso supera los cinco minutos, la descalificación es automática.

Así que… recuerda:

La hora de salida no es orientativa. Es una obligación. Y el «área de salida» es exactamente donde el Comité dice que es, no donde tú creas que está. Revisa las reglas locales del torneo y estate en el tee con tiempo de sobra.


Korda, Sagstrom y la bola que no debió cogerse

Solheim Cup · 2021

¿Qué ocurrió?

Este sí que no te lo esperas. Solheim Cup 2021. Partido de match play entre Nelly Korda (EE.UU.) y Madelene Sagstrom (Europa). Korda puttea para ganar el hoyo y la bola se queda colgando literalmente en el borde del hoyo, esa posición angustiosa en la que la bola parece que va a caer… pero no cae. Sagstrom, con toda la naturalidad del mundo, se acerca y recoge la bola para dársela a Korda. Gesto habitual en match play: estaba concediendo el golpe a Korda para empatar el hoyo. Problema: no habían transcurrido los 10 segundos que el reglamento otorga al jugador para esperar a ver si la bola finalmente se mueve y cae. La consecuencia fue que ese hecho se le volvió en contra a lo que Sagstrom pretendía: el golpe contó como embocado para Korda, que finalmente se llevó el hoyo.

En este video de lo que sucedió.

¿Por qué fue famoso?

Porque Sagstrom hizo exactamente lo que cualquiera de nosotros habría hecho, con buena intención, y el resultado fue el contrario al esperado. Su cara de desconcierto y frustración al conocer el ruling se hizo viral. El partido se jugaba en un ambiente de máxima tensión competitiva y el incidente añadió una capa de polémica que calentó aún más el ambiente. Europa acabó ganando la Solheim Cup, pero el momento quedó grabado como uno de los rulings más llamativos de la historia reciente del golf femenino.

La regla de golf

Regla 13.3b: si la bola sobresale del borde del hoyo, el jugador tiene un tiempo razonable para llegar al hoyo más 10 segundos adicionales para ver si cae. Si el rival en match play retira o mueve deliberadamente esa bola antes de que expire ese tiempo, el golpe se cuenta como embocado.

Así que… recuerda:

En match play, antes de recoger la bola del rival, asegúrate de que han pasado los 10 segundos reglamentarios si la bola sobresale del hoyo. Una buena intención sin conocimiento de la regla puede costarte el hoyo.

Hasta aquí por hoy

Bueno, me quedan muchos más rulings en el tintero… pero prometí no aburriros, así que lo dejamos aquí por hoy. He decidido dosificarlo en tres entregas, que para algo el verano da para mucho golf y mucha lectura.

Como habéis visto, en esta primera entrega nos hemos centrado sobre todo en despistes que nos pueden pasar a cualquiera de nosotros, e incluso a los profesionales más curtidos: una marca que no se repone, una bola provisional mal declarada, un segundo de más esperando junto al hoyo… Cosas que, seamos sinceros, todos hemos estado a punto de hacer alguna vez (o las hemos hecho, y aquí nadie es nadie para tirar la primera piedra).

En la próxima entrega nos vamos a adentrar en terreno más pantanoso: situaciones de juego más complicadas, decisiones de árbitro que generaron polémica de verdad, y algún caso que os va a dejar con cara de “¿pero esto es legal?”. Os adelanto que hay piedras de una tonelada movidas por todo un grupo de espectadores, alivios que la propia organización del torneo reconoció como erróneos… y alguna que otra sorpresa más.

Así que ya sabéis: nos vemos en la segunda entrega. Mientras tanto, la próxima vez que dudéis si vuestra bola sobresale del hoyo, contad hasta diez. Despacito.

© Golfista curioso 2026

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